Producción por receta (Production Manager)
¿Para qué sirve?
Para negocios que fabrican: define qué insumos lleva cada producto y el sistema descuenta todo al fabricar. Todo en una única transacción atómica: o funciona todo, o no pasa nada.
¿Cuándo lo necesitas?
- Panadería / pastelería: producir tortas consume harina, azúcar, huevos.
- Restaurante: preparar platos consume ingredientes.
- Fábrica pequeña: ensamblar productos consume componentes.
Cómo activarlo
- Conviene tener Inventory Manager activo: la producción funciona sin él, pero entonces los movimientos de stock no quedan registrados en el kardex.
- Registra
production-manager. - Aparece Producción o Fabricación en el menú.
Configuración inicial
Antes de producir, define las recetas. Son dos pasos y dos pantallas, y conviene tenerlo claro desde el principio:
Un producto nace en Inventario → Catálogo, marcado «Se fabrica con receta». La receta —con qué se hace y cuánto rinde— se le escribe en Producción → Recetas. La receta no crea el producto: se le escribe a uno que ya existe.
- Crea el producto. Desde Producción → Recetas, el botón «Crear un producto para fabricar» te lleva directo al catálogo con el formulario abierto y ese interruptor ya marcado. (También puedes ir a Inventario → Catálogo → Nuevo ítem y marcarlo tú.)
- Escríbele la receta. Al guardar el producto, el sistema te ofrece ir a escribirla de inmediato. En Recetas aparece la lista de todo lo que se fabrica; lo que todavía no tiene receta se marca «sin receta». Elige el producto, agrega los insumos con su cantidad e indica el rendimiento por lote (una torta rinde 8 porciones).
Esa lista muestra sólo lo marcado «Se fabrica con receta». Si tu producto ya existe pero no está ahí, ábrelo en el catálogo y marca ese interruptor.
Ejemplo — Receta de la Torta de Chocolate:
- 0,2 kg de harina + 0,15 kg de azúcar + 2 huevos + 0,1 kg de mantequilla
- Rendimiento: 8 porciones por lote
Cómo se usa día a día
En la pestaña Fabricar:
- Elige el producto y cuánto vas a producir. Verás si alcanza el stock de insumos.
- Confirma. Se descuentan los insumos, sube el stock del producto y queda el registro en el historial.
Si faltara un insumo, la producción no se ejecuta y se muestra el detalle.
Se conecta con
- Inventory Manager — registra en el kardex cada consumo de insumo y cada alta de producto terminado. La producción descuenta y aumenta el stock por su cuenta; el kardex es el historial de esos movimientos.
- POS Manager — para vender lo fabricado.
- Report Manager — reportes de producción.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener varias recetas por producto (versiones)? En el modo por sucursal, sí: editar una receta crea una versión nueva y conserva la anterior. Es lo que permite que una tanda hecha la semana pasada siga diciendo con qué fórmula se hizo y cuánto costó de verdad.
¿Puedo producir "a medias" si falta un insumo? No. La transacción es todo-o-nada. Evita productos parciales y stock inconsistente.
¿Registra el costo del producto? En el modo por sucursal, sí: cada corrida calcula lo que costó —los ingredientes que de verdad consumió, más el costo de la tanda (mano de obra, gas, energía)— y lo divide por lo que de verdad salió. En el modo simple no calcula costos.
¿Y las mermas / pérdidas? En el modo por sucursal, la corrida registra lo que se planificó y no salió —se quemó, no pasó calidad— con su motivo, sin cambiar lo que se consumió. En el modo simple se registran como ajustes manuales en Inventario, con motivo «merma».
Cuando hay más de un local
Con Sucursales instalado, la planta deja de ser «el sistema» y pasa a ser un lugar:
- La corrida consume los ingredientes de la planta y deja el producto terminado ahí, con su lote y su fecha de vencimiento.
- Ese lote viaja a los locales por traspaso, y desde una venta se puede llegar hacia atrás hasta el saco de harina con que se hizo.
- Cada receta tiene versión y rendimiento (cuántas unidades salen de una tanda), y la pantalla dice cuántas tandas alcanzan con lo que hay hoy — contando sólo lo utilizable: un ingrediente cuyos lotes están vencidos o bloqueados está en la repisa y no sirve para hornear, así que no suma.
- Una tarea diaria avisa de madrugada qué recetas no alcanzan ni para una tanda, que es lo que no sirve de nada descubrir a las ocho con el horno prendido.
El recetario: buscar una receta, e imprimirla
La pestaña Recetas tiene arriba un buscador. Escribes «kuchen» o el código del producto y la lista se acota mientras escribes; la búsqueda ocurre en el servidor, así que sirve igual con treinta recetas que con trescientas.
La lista viene de diez en diez, con un Anterior y un Siguiente abajo que dicen en cuál vas («1–10 de 32»). Lo mismo en Fabricar y en el Historial. Con mil productos, la pantalla abre igual de rápido que con diez.
No hay números de página a propósito. Para llegar a una receta, escribe su nombre: llegas en un paso.
Al lado hay dos salidas, y las dos entregan el mismo documento:
- Imprimir el recetario abre el libro completo en una ventana nueva, con una receta por hoja, y llama al diálogo de impresión. Desde ahí el navegador también ofrece Guardar como PDF, que es un PDF de verdad: texto seleccionable y nítido a cualquier tamaño.
- PDF descarga el archivo directamente desde el servidor.
El libro completo se imprime hasta 300 recetas. Si tienes más, la portada lo dice y te pide imprimir por producto o por categoría: un solo archivo con miles de recetas —cada una con sus ingredientes y sus costos— no alcanza a armarse, y lo peor sería entregarte uno que parece completo y no lo está.
Ver una receta sin entrar a editarla
Cada receta escrita tiene su botón Ver: abre la hoja tal como sale impresa, sobre el papel en que va a salir. Desde ahí, sin cerrar nada:
| Botón | Qué hace |
|---|---|
| Imprimir | Manda esa receta sola a la impresora |
| Descarga esa receta sola como archivo | |
| Editar la receta | Recién entonces abre el editor |
Leer dejó de ser lo mismo que editar. Antes había que abrir el editor para mirar una receta, que es pedirle a alguien que abra el motor para ver el auto: un clic de más, y el riesgo de guardar sin querer algo que sólo se quería consultar. El lápiz sigue ahí, al lado, para quien sí va a cambiarla.
Cómo se ve la hoja
Como una página de libro de cocina, no como un informe:
- Arriba, una cabecera de página con el local a la izquierda y la categoría —la «familia» del producto— a la derecha, a modo de capítulo.
- La apertura: el nombre grande en tipografía con serifa a la izquierda y la foto del producto a la derecha (la foto se carga en Inventario → Catálogo; sin ella el título ocupa todo el ancho).
- Una franja de datos con lo que se revisa antes de empezar: cuánto rinde, cuánto demora y —si los pediste— los costos.
- Abajo, la hoja se parte en dos: un riel de ingredientes sobre papel crema con la cantidad en negrita al frente de cada línea, y una columna ancha con la preparación numerada en pasos.
Si escribiste la preparación en párrafos separados por una línea en blanco, esos párrafos son los pasos. Si la escribiste de corrido, el sistema la corta por frases para numerarla —y corta sólo donde una mayúscula empieza una frase nueva, así que «hornear a 190 °C hasta que doren» no se parte en dos.
«Incluir los costos al imprimir» viene apagado a propósito. Esta hoja termina pegada al lado de la batidora, donde la lee cualquiera que pase; lo que cuesta hacer una torta no es algo que todo el que la hornea necesite en la pared. Enciéndelo cuando el recetario sea para costear, no para cocinar.
Si el navegador bloquea la ventana emergente, la impresión no sale. Permite las ventanas emergentes de este sitio y vuelve a intentarlo — o usa PDF, que no abre ninguna.
Mirar hacia atrás: qué se usó y con qué receta
Dos preguntas que aparecen solas cuando un costo se dispara:
- ¿Con qué se hizo esta tanda? En Historial, el botón del ojo abre la producción: cada ingrediente con su cantidad, su costo y de qué lote salió. El historial dice lo que salió y lo que costó; esto dice por qué costó eso.
- ¿Con qué receta se hizo? Dentro de una receta, el botón Versiones muestra todas: cuánto rendía cada una, su costo extra, quién la escribió y cuántas tandas se hicieron con ella. La que está en uso va marcada.
Cambiar una receta no reescribe la historia: las tandas ya hechas siguen apuntando a la versión con que se hicieron, y siguen diciendo lo que de verdad consumieron. Sin poder ver esas versiones, la promesa no se podía comprobar.
¿Qué sigue?
- Sucursales — para abastecer a varios locales.
- Inventory Manager — el kardex donde se ven los movimientos.
- POS Manager — para vender lo que fabricas.
- Report Manager — reportes de producción.