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Vaciar los datos de un módulo

Probaste Mantención con datos de ejemplo, o Tableros quedó lleno de tarjetas de un piloto que ya terminó. Hasta ahora la única salida era el restablecimiento de fábrica, que se lleva la instalación entera.

Esta pantalla hace lo mismo pero para un solo módulo: respalda, vacía, y lo deja como el día que lo instalaste.

Dónde está​

Configuración → Módulos. Sólo el superadministrador entra: vaciar un módulo es tan definitivo como el restablecimiento de fábrica y responde a la misma puerta.

La lista trae sólo los módulos que tienes activos —los que aparecen en tu menú— y de esos, sólo los que guardan datos propios. Cada uno muestra lo que tiene hoy: cuántos registros, en cuántas tablas y cuántos archivos subidos. Un módulo que ya está vacío tiene el botón deshabilitado: no hay nada que borrar.

Los módulos apagados que dejaron datos​

Un módulo puede estar apagado y seguir ocupando espacio: una restauración devuelve la sección de un módulo que esta instalación nunca usó, y desinstalar uno deja sus archivos subidos donde estaban.

El interruptor "Mostrar módulos apagados que dejaron datos", arriba a la derecha de la lista, los trae. Aparecen con una marca Apagado y sólo si realmente dejaron algo — los que ya están limpios siguen ocultos. Se vacían igual que los demás.

Puede que uno diga "N tablas sin instalar": tiene algunas de sus tablas en esta base y otras no, así que el vaciado te avisará de las que no pudo tocar. Un módulo del que no hay ninguna tabla aquí no lleva ese aviso, porque ese número no sería un resto: es cuántas tablas crearía si algún día lo usaras.

Después de un restablecimiento de fábrica, esta pantalla queda vacía

Y es la comprobación más simple de que el restablecimiento hizo su trabajo. Si ves módulos listados —aunque digan cero registros y cero tablas— algo quedó: avísanos. Los módulos que no tienen nada en esta instalación no se listan aquí, ni encendidos ni apagados. Para volver a poner uno en el menú: Agregar Sección → Tipo: Plugin.

Qué pasa cuando pulsas Vaciar​

En este orden, y sólo en este orden:

  1. Se genera un respaldo de las tablas de ese módulo y queda en Empaquetado para descargar.
  2. Si el respaldo falla, no se borra nada. No es una formalidad: es la condición para continuar.
  3. Se vacían las tablas —conservando su estructura— y se borran los archivos que ese módulo había subido.
  4. Si el módulo trae catálogos base (estados, categorías), se vuelven a sembrar.
  5. Queda anotado en Logs: quién lo hizo, cuándo, cuántas tablas y con qué respaldo.
No hay deshacer

El botón pide que escribas el nombre del módulo antes de habilitarse. Un diálogo que se cierra por reflejo no es una confirmación, y esto borra datos.

El respaldo que se genera​

Es un .zip en Empaquetado, llamado respaldo_<módulo>_<fecha>.zip. Contiene sólo las tablas de ese módulo, no la instalación completa.

Cómo se restaura

Importando el archivo .sql que viene dentro. El botón Restaurar de Empaquetado espera un paquete completo y no sirve para este respaldo: son cosas distintas a propósito, porque restaurar la instalación entera para recuperar un módulo sería peor que el problema.

Si quieres una copia completa antes de una limpieza grande, hazla primero desde Copias de seguridad.

Eliminar las tablas de un módulo que no usas​

Vaciar borra los datos y deja las tablas. Para un módulo que este sistema sí usa, es lo correcto: mañana vuelves a cargar información ahí.

Pero un módulo que nunca vas a encender es otra cosa. Once tablas de contabilidad vacías en una corredora de propiedades siguen apareciendo en cada listado del esquema, en cada respaldo y en cada revisión de tablas huérfanas, para siempre. Para eso está Eliminar tablas.

Cuándo aparece el botón​

Sólo en un módulo apagado —sin su sección en el menú— que todavía tenga tablas en la base de datos. Es a propósito: si el módulo está encendido y le borras las tablas, su pantalla revienta al abrirla y quien la abra no tiene forma de saber por qué. Si quieres borrarle las tablas a uno que está en el menú, quítalo del menú primero.

Qué hace, exactamente​

  1. Respalda las tablas del módulo, igual que al vaciar. Si el respaldo falla, no se borra nada.
  2. Te pide escribir el nombre del módulo. Un diálogo que se acepta por reflejo no es una confirmación.
  3. Elimina esas tablas de la base de datos, y los archivos que el módulo hubiera subido.
  4. Lo anota en Configuración → Logs: quién, cuándo y con qué respaldo.
Se puede deshacer a medias, y conviene saber cuál mitad

Si algún día vuelves a encender el módulo, sus tablas se crean de nuevo vacías — cada módulo sabe construir las suyas. Lo que no vuelve solo son los datos, y para eso está el respaldo que se generó antes de borrar.

Nunca alcanza al sistema

Aunque un módulo declarara una tabla del núcleo como suya, no se borra: usuarios, páginas, archivos, configuración, registro de actividad y las tablas de licencias quedan fuera del alcance de este botón. Es la última comprobación antes de un borrado que no tiene vuelta.

Lo que nunca se vacía desde aquí​

Hay módulos que no aparecen en la lista porque vaciarlos no significaría nada bueno: Roles y Permisos (sus datos son los roles del panel, y borrarlos dejaría a todos fuera), Flujos de trabajo (son del núcleo y otros módulos dependen de ellos) y Google Drive (guarda su conexión en la configuración del panel, no en tablas propias).

Y hay un límite que ningún módulo puede cruzar aunque las use: las tablas del sistema —usuarios, páginas, archivos, configuración, registro de actividad— nunca se vacían desde esta pantalla.

¿Qué sigue?​